El dibujo ha sido una pasión y una constante en su vida, desde que jugaba con su hermano a dibujar todo lo que les gustaba, hasta que años más tarde se inspiró en las mujeres para crear las Musas, su colección más personal. – busco la belleza que desprende el cuerpo, me gusta dibujar la figura femenina-.

La casa de su familia, en Medellín, era grande, luminosa y llena de color: “Mi madre tenía cada una de las habitaciones pintadas de tonos distintos y muy vivos”. Como artista plástica, sus obras suelen ser catalogadas como pertenecientes a la corriente surrealismo pop, y sus trabajos la han llevado a diferentes medios como la publicidad, el editorial, el diseño industrial o la moda.

Sus obras desafían la gravedad y las convenciones arquitectónicas para crear escenas con perspectivas asombrosas. Son obras en acrílico sobre madera, llamadas “construcciones antigravedad” por la misma artista, que afirma que en cada pieza examina cómo la perspectiva interna de la vida de cada persona puede no coincidir con la realidad que la rodea.

El estilo de Jordi Labanda está inspirado en la ilustración de moda de los años cincuenta y sesenta, en la obra de los retratistas franceses del siglo XIX y en la de artistas urbanos. Sus dibujos reflejan un estudio del análisis social y estético, con diferentes perspectivas: irónicas, el consumismo, el diseño, la fotografía, arquitectura, las relaciones humanas,… Con un objetivo: “Hacer soñar es una parte de mi trabajo que me encanta”.

Neil Harbisson identifies himself as a cyborg, he feels both his mind and body are united to cybernetics. He doesn’t feel he is using or wearing technology, instead he feels he is technology. His artworks investigate the relationship between colour and sound, experiment the boundaries of human perception and explore the use of artistic expression via sensory extensions.